26 agosto: Día de la Niñez y Adolescencia Indígena colombiana.

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La Sociedad Colombiana de Pediatría se une al Día de la Niñez y Adolescencia Indígena colombiana. (Ley 2132 de 4 de agosto de 2021). Una ocasión para hablar de nuestras acciones y un llamado a visibilizar la Grandeza de la Niñez Indígena en medio de sus vulnerabilidades.  

Por: Iliana Curiel Arismendy. Presidenta Comité de Pediatría Social Asociación latinoamericana de Pediatría- ALAPE @ilianacuriel

La Sociedad Colombiana de Pediatría y su Comité de Pediatría Social se unen al Día Nacional de la Niñez y Adolescencia Indígena colombiana, con el objetivo particular de incidir en los derechos de la existencia, en los cuales se incluye el derecho a nacer y no morir por falta de atención sanitaria de calidad.

Al igual que todos, los niños indígenas tienen derecho a la vida, a vivir saludables, en familia y no padecer hambre ni desnutrición. Sin emabargo, en Colombia, los pueblos indígenas y afrodescendientes son quienes tienen los mayores problemas de inseguridad alimentaria. Según datos de la última Encuesta Nacional de Nutrición (ENSIN, 2015): mientras que el 54,2% del total de la población padece inseguridad alimentaria, estas cifras son más altas en los hogares indígenas (77%). Estas cifras nos demuestran que la gestión por la lucha contra el hambre es desigual y afecta en mayor proporción a los territorios y a los sujetos indígenas. “El hambre es desigual: la padecen más los hogares indígenas y por ende las consecuencias en la niñez”

34 de cada 100 niños indígenas menores de 5 años sufren de anemia, estas cifras son mayores en las regiones de la Orinoquía y la Amazonía. La deficiencia de micronutrientes como el hierro, zinc y la vitamina A es más grave en la población indígena (INS, 2019). Estas deficiencias producen graves afectaciones a la salud y el bienestar de la niñez, comprometiendo su adecuado crecimiento y desarrollo. A nivel de país el 10,8 de los niños y niñas sufren de retraso en talla, este fenómeno es casi tres veces mayor para los niños indígenas: 29,6%. Esto se traduce en impacto en el cerebro de nuestros niños y niñas indígenas, es hipotecar sus cerebros en el presente y sus limitantes para un óptimo desarrollo y capacidades en la sociedad a futuro; la niñez indígena no da espera.

Proyecto ‘Atrapando Sueños’, iniciativa de la Sociedad Colombiana de Pediatría

Conocedores de esto como Sociedad Científica venimos trabajando en incidencia política, desafíos de la niñez indígena de Colombia y de la niñez rural, desarrollando capacidades en los profesionales de la pediatría para mejorar sus competencias ante los desafíos de la atención en salud en las zonas rurales y dispersas de Colombia. Participamos en brigadas de salud y priorizamos acciones en los territorios como La Guajira.

La SCP continuará articulándose con las instituciones gubernamentales y con distintos niveles de la academia (médicos, residentes de pediatría) de manera que podamos seguir incidiendo en los procesos de toma de decisiones y en la implementación de políticas públicas como se ha hecho en temas como el último Plan Decenal, Alianza Nacional contra la Violencia hacia niños, niñas y adolescentes, actualización de temas que afectan a la niñez indígena como impacto en el cerebro y pobreza, cambio climático, actualización en lineamientos para el manejo de anemia y desnutrición en menores de 5 años, apoyando al gobierno nacional y a las regionales para mejorar coberturas de vacunación, entre otros.

En la SCP aprovechamos la oportunidad para visibilizar la importancia de ser garantes de los derechos de nuestros niños y niñas indígenas que hoy padecen complejos contextos sociales y situaciones de desigualdad trabajando de manera articulada con nuestras Regionales en donde hay mayor población indígena como en La Guajira con el programa atrapando sueños en donde pudimos ser testigos de la grandeza de la niñez indígena quienes aún en la adversidad de su entorno domina más de una lengua en sus primeros años de vida, posee autonomía precoz en comparación con la niñez urbana, aprenden a caminar y a nadar en etapas tempranas (9 meses).  Reman y pescan cerca de sus viviendas, con buena habilidad lo que desafía teorías del desarrollo psicomotor; tienen un aparato respiratorio y un desarrollo motor adaptado y avanzado para pesca artesanal a profundidades.  Crecen en armonía con la naturaleza, con equilibro emocional y alegría.

Parque entregado por la Sociedad Colombiana de Pediatría en La Guajira

En la Sociedad Colombiana de Pediatría estamos comprometidos con la defensa de los derechos de la niñez indígena y su protección integral, reconocemos la diversidad de las comunidades étnicas y fortalecemos su cultura y formas de entender el mundo; desde nuestro accionar propendemos por el bienestar de los niños, niñas y adolescentes indígenas, sus familias promoviendo en nuestros pediatras y asociados principios y orientaciones para que puedan tener competencias que le permitan salvaguardar la vida de los niños y niñas en su diversidad étnica y cultural.