Factores de riesgo cardiovascular en pediatría

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Las enfermedades cardiovasculares se encuentran dentro de las principales causas de morbimortalidad a nivel mundial y su desarrollo resulta de la interacción de factores de riesgo que aparecen desde la infancia temprana (1). La presencia de factores de riesgo tradicionales (hipertensión arterial, obesidad, diabetes mellitus  tipo 2) se asocia con aparición de lesiones ateroescleróticas  tempranas, con efecto sinérgico en la morbimortalidad por enfermedad coronaria (2,3).

El riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) en niños se puede atribuir a diferentes tipos de exposición. American Heart Association (AHA) clasifica los riesgos de ECV en tradicionales y condiciones médicas de alto riesgo. En el primer grupo se encuentran la hipercolesterolemia familiar, la hipertensión arterial, la obesidad y la diabetes mellitus (DM) tipo 2. El otro grupo corresponde a patologías  como DM tipo 1, enfermedad renal crónica, cáncer y afecciones inflamatorias (4).

La hipercolesterolemia familiar (HF) es un trastorno hereditario del metabolismo de las lipoproteínas que provoca un aumento de los niveles de colesterol. El exceso de colesterol de baja densidad circulante genera aterosclerosis progresiva que conduce a morbimortalidad cardiovascular temprana. En la expresión homocigótica los ECV pueden presentarse dentro de las dos primeras décadas de vida (4,5).

La hipertensión arterial (HTA) tiene una prevalencia aproximada de 3.5% en niños y adolescentes. La búsqueda activa de esta patología tiene el objetivo de intervenir tempranamente para reducir el riesgo de daño de órganos blanco (6,7). La relación entre la elevación de la presión diastólica y el riesgo de mortalidad es mayor (8).

El sobrepeso y la obesidad infantil son factores de riesgo importantes para enfermedad cardiovascular adquirida y mortalidad (4). La obesidad ha sido catalogada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una epidemia global (9). Desde el periodo fetal se desarrollan mecanismos de programación metabólica que podrían contribuir a la generación de obesidad en edades tempranas (10,11). El mecanismo por el que la obesidad se relaciona con la aparición de ECV está dado por la presencia de estrías adiposas aórticas y coronarias que generan lesiones ateroscleróticas, activación endotelial, liberación de citocinas, resistencia a la insulina y colesterol HDL reducido (12,13). 

La diabetes mellitus (DM) tipo 1 y 2 se ha encontrado como mediador principal de aterosclerosis, aumentando el riesgo de ECV con  complicaciones macro vasculares durante la niñez y anomalías subclínicas (14,15). Jóvenes con DM tipo 1 y 2 tienen una masa ventricular izquierda aumentada y disfunción diastólica, aumento del espesor de la íntima-media carotidea y de la rigidez arterial (16).

Con respecto a patologías crónicas como la enfermedad renal crónica (ERC), la población pediátrica con diálisis tiene una tasa de mortalidad 30 veces mayor que la población pediátrica general (4). A medida que avanza la  enfermedad renal terminal, la rigidez arterial aumenta de forma importante (17). Patologías inflamatorias como la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico (LES), constituyen factor de riesgo de aterosclerosis subclínica (4,18). Respecto al cáncer infantil, el tratamiento con radioterapia y antraciclinas genera alto riesgo dosis-dependiente de desarrollar enfermedad cardiaca (19).

Cardiopatías congénitas obstructivas como la estenosis aórtica y la coartación se asocian con mayor riesgo cardiovascular (20). El posoperatorio de corrección quirúrgica de transposición de las grandes arterias genera un mayor riesgo de estenosis de las coronarias y aterosclerosis (21).

Entendiendo los factores que impactan en la ECV, la AHA propone 5 pasos con el fin de hacer la evaluación y modificación de las condiciones de estos pacientes, incluyendo cambios en el estilo de vida y farmacoterapia (figura 1) (4).

 

Figura 1. Algoritmo de manejo según factores de riesgo cardiovascular

Tomado de (4): de Ferranti SD, Steinberger J, Ameduri R et al. Cardiovascular Risk Reduction in High-Risk Pediatric Patients: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation. [Internet]. 2019.

 

Conclusiones

  • Las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de mortalidad en el mundo y los principales factores de riesgo aparecen desde la infancia.
  • Se debe prevenir y reconocer tempranamente factores de riesgo tradicionales como obesidad, hipertensión arterial, hipercolesterolemia familiar y diabetes, permitiendo intervenir con cambios en el estilo de vida y medidas específicas.
  • Las enfermedades crónicas son también generadoras de enfermedad cardiovascular temprana.
  • Debemos estimular hábitos de vida saludables, dieta natural y balanceada, ejercicio y actividad física regular, tanto en nuestros pacientes pediátricos como en su entorno social y familiar.
  • La prevención y manejo de los factores de riesgo cardiovascular requiere un abordaje inter y multidisciplinario.   

 

Autores

MANUEL HUERTAS QUIÑONES MS MSc


Cardiólogo Pediatra. Clínica de Falla Cardíaca, Miocardiopatías y Trasplante Cardíaco Pediátrico. Fundación Cardioinfantil – Instituto de Cardiología

Maestría en Cardiología Pediátrica de la Universidad de Barcelona (España)

Especialista en Docencia Universitaria de la Universidad El Bosque

Profesor Titular Universidad Nacional de Colombia y Universidad del Rosario

Coordinador del Consejo de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas del Adulto de la Sociedad Interamericana de Cardiología (SIAC)

Presidente del Capítulo de Cardiología Pediátrica, Sociedad Colombiana de Cardiología (SCC)

Miembro del Comité Editorial de la Revista Colombiana de Cardiología

Miembro de la Sociedad Colombiana de Pediatría y del Comité Editorial de PRECOP – Programa de Educación Continua en Pediatría.

Sociedad Colombiana de Pediatría.

 

JULIA HELENA ARCILA POSADA MD

Residente de Pediatría. Universidad Nacional de Colombia

 
LUISA MARÍA ORREGO CELESTINO MD

Residente de Pediatría. Fundación Universitaria Sanitas