Editorial


 

Mes de los niños y acciones que favorecen su pleno desarrollo y salud

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Es para mí, como Presidente de la Sociedad Colombiana de Pediatría (SCP), un verdadero motivo de orgullo y satisfacción el tener la oportunidad de dirigirme a ustedes en este mes de los niños e intercambiar opiniones y conceptos que contribuyan a una mejoría de la situación de salud y seguridad en nuestra niñez.

En esta oportunidad, comento algunos temas que serán de utilidad para tener un mes de los niños, quienes son nuestros pequeños pacientes, lleno de felicidad como ellos lo merecen, sobretodo una noche muy segura en la que ellos no corran ni se expongan a riesgos innecesarios.

Es suficiente mirar la emoción que les representa el vestir un disfraz, para que nosotros como pediatras y adultos responsables también nos pongamos a tono con esta celebración, aprovechemos cada minuto que nos brinda la vida para estar con ellos y estimulemos a los padres de nuestros pacientes a que tengan el mejor de los momentos, compartiendo con sus hijos y haciendo parte de la educación que como pediatras debemos hacer en la consulta diaria.

Recordemos a los padres de los pequeños pacientes que los niños aman esta fecha, pues representa todo un cuento de hadas. Muchos menores durante el transcurso del mes de octubre se sentirán personificando a quienes siempre han admirado en la pantalla chica y grande. Pero nosotros y ustedes como pediatras y padres de familia, podemos y debemos hacer de esta fiesta un momento aún más especial.

No sólo se trata de comprarles el más lindo disfraz, sino hacer de este espacio un tiempo valioso para compartir en familia y seguir forjando en los menores las bases del compartir, incluso incentivarlos a ser más creativos. El mismo respeto por el otro, desde el momento en que piden dulces en las casas de sus vecinos, es parte de los valores que como padres de familia debemos fomentar, de igual forma, asegurando un mes y una noche de maravilla, y en total tranquilidad.

Así que a cantar con alegría, a endulzarse este mes en el mejor sentido de la palabra y a dejar volar la imaginación, pero eduquemos e insistamos a los padres de familia y sus pequeños hijos, los cuidados y precauciones básicas que deben tenerse en cuenta para esta actividad.

De igual forma, aprovecho la oportunidad para recordar que el total goce de este mes y fiesta de los niños, así como de todos los meses y por ende de su vida, es la importancia de tener niños saludables y favorecer por todos los medios el buen desarrollo y expresión de sus potencialidades y capacidades, y una de estas acciones muy importantes es lo referente a la adecuada, optima y completa inmunización entre nuestros niños, niñas y adolescentes.

Sabemos que los costos de estrategias como la vacunación para prevenir enfermedades pueden parecer elevados, razón por la que muchos países de la región, aunque parezca mentira, no cuentan con vacunas contra la Hepatitis A y la Varicela, ya introducidas en nuestro país; incluso podríamos mencionar la vacuna contra el Rotavirus, que aún no ha llegado a todos los países de América Latina y cobra la vida de muchos niños año tras año, a pesar que el beneficio de estas intervenciones supera los costos referidos.

Colombia es un país privilegiado. Actualmente cuenta con uno de los programas ampliados de inmunizaciones más completos y modernos de Latinoamérica. Contempla 21 vacunas contra 26 enfermedades y entre los años 2010 y 2015, ha logrado la universalización de la vacuna contra el Neumococo y la introducción de la vacuna contra la Tosferina en gestantes, con la cual se ha logrado disminuir la mortalidad en menores de un año de edad; además de las vacunas contra la Hepatitis A, el Virus del Papiloma Humano (VPH), la Varicela y el Rotavirus. Asimismo, en este año se dio inicio a la transición de la vacuna oral a la vacuna inyectable contra la Poliomielitis.

Hoy en Colombia los niños de escasos recursos tienen acceso a la gran mayoría de vacunas que tendría un niño nacido en un hogar con mejores condiciones económicas.

Hemos venido participando como SCP en el Comité Nacional de Prácticas en Inmunizaciones (CNPI), conformado por las sociedades académicas y científicas del país y encargado de entregar recomendaciones al Ministerio de Salud y Protección Social en todo lo concerniente a los temas de vacunación, caracterizándose por su compromiso, seriedad y dedicación para el estudio juicioso de las tareas encomendadas por dicho colectivo.

Una de las recomendaciones que más tiempo y estudio tomó al CNPI fue la de la evaluación de cambio de la vacuna conjugada contra el Neumoco PCV10 a PCV13, la cual fue discutida ampliamente y recomendada positivamente hace ya más de dos años y reafirmada esta recomendación para el cambio, el año anterior por segunda vez, ante la evidencia acumulada y la necesidad de disminuir la morbimortalidad por esta enfermedad.

Lo anterior, teniendo en cuenta que es causada por serotipos no incluidos en la vacuna decavalente, la cual hemos de reconocer ha cumplido el objetivo de reducción de la enfermedad debido a los serotipos incluidos en la misma, pero que para la realidad epidemiológica actual en Colombia es insuficiente. Entonces pues, seguimos a la espera de su implementación por parte de MinSalud y el Gobierno Nacional.

Quiero en este editorial, además, dar un saludo de felicitación y agradecimiento a la Neumored de la ciudad de Bogotá, liderada por el Dr. German Camacho y su grupo de investigadores en los 10 hospitales referentes de la Capital de la República, así como al Grupo para el Control de la Resistencia Antimicrobiana en Bogotá (GREBO), que realiza un trabajo muy científico, serio y transparente, y se ha encargado de hacer más visible aún este problema y nos ha enseñado y sensibilizado sobre la importancia de realizar una buena y efectiva vigilancia epidemiológica, en este caso de la enfermedad neumococcica invasiva la cual causa una alta morbilidad y mortalidad especialmente en menores de 5 años.

En los varios análisis de la Neumored, que han sido presentados y seguirán presentándose en varios congresos internacionales, se documentó que el serotipo más frecuente es actualmente el 19A, seguido por los serotipos 3 y 6A, y aún más preocupante, muchos de estos aislamientos fueron con perfil de resistencia a penicilina, lo cual habla clara y contundentemente de la necesidad del cambio de vacuna PCV 10 a PCV 13. Estamos seguros que, dando este paso, nuestro Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) no será solamente el más amplio y moderno, sino el más completo en nuestra región.

De igual forma, recientemente la Asociación Latinoamericana de Pediatría (ALAPE) hizo un importante llamado en nombre de todos los países de la región, para mantener en unos de ellos la PCV13 y en otros recomendar la implementación de este cambio.

Ya para terminar, ratificamos también nuestro compromiso con la capacitación permanente del talento humano que se requiere y que nos ha permitido actualizar, en el área de vacunación, un trabajo conjunto con varios actores, con cerca de 4.000 profesionales de la salud a lo largo y ancho del país.

Finalmente disfrutemos en familia este mes de los niños y hagamos siempre para ellos y por ellos lo mejor, para que se beneficien ampliamente de nuestra hermosa labor como pediatras.

 

dr

Nicolás Ignacio Ramos Rodríguez

Presidente Sociedad Colombiana de Pediatría (SCP)