Adolescentes en la consulta pediátrica, una oportunidad para hablar de la sexualidad

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Conferencia del 31° Congreso Colombiano de Pediatría

La entrevista con los adolescentes es una oportunidad invaluable para conocerlos y establecer una relación satisfactoria respetando los principios de confidencialidad, beneficencia y autonomía.  Una entrevista bien planteada favorecerá la adquisición de competencias: habilidades para la vida, empoderamiento y resiliencia.             

La salud integral del adolescente comprende el bienestar físico, mental, social y espiritual. Incluye aspectos relacionados con su desarrollo educativo, la adecuada participación en las actividades de la comunidad, acorde con su cultura, favoreciendo así su máxima potencialidad. Por lo tanto, el abordaje integral de las sexualidades requiere acciones destinadas a estimular el desarrollo personal, prevenir conductas de riesgo y responder a las necesidades de este grupo etario.

Para que el encuentro con el adolescente suceda, el profesional de la salud debe salir del modelo hegemónico, omnipotente para comprender que el adolescente trae sus saberes. En el trabajo con adolescentes, la autonomía es no solo un principio ético para cuidar sino también para promover y fomentar, ya que se trata de un componente fundamental de la salud de las personas.

La oportunidad de atender adolescentes nos permite entender la adquisición del pensamiento abstracto, la necesidad de identidad con su grupo de pares y el sentido de pertenencia que requiere desarrollar. Se establece así, un recurso invaluable para el profesional, como estrategia de asistencia, evaluación y manejo acorde a cada adolescente y a la forma como transita esta etapa.

Atender las sexualidades de adolescentes es algo más que transmitir información sobre aspectos relacionados con el desarrollo o la prevención (ETS, Embarazo no intencional, etc.). Respetando la etapa madurativa de nuestros pacientes sabemos que no basta con tratar de ofrecer un concepto amplio sobre sexualidad, también es necesario despertar una actitud de escucha en ellos y de acompañamiento familiar.

Nuestra mirada respetando los Derechos Sexuales tiene el propósito de acompañar a adolescentes y jóvenes en el proceso de aprendizaje de toma de decisiones. La salud sexual es un estado de bienestar (subjetivo) físico, emocional, mental y social, con la autonomía necesaria para expresar y manifestar las diferentes formas de vivir las sexualidades.

La Sexualidad se la asocia a las relaciones sexuales, pero es fundamental tomar otros aspectos como las emociones, la capacidad para decidir, los deseos o el placer. Cada sociedad construye significados y normas sobre la sexualidad que influyen y determinan las maneras como las personas expresan emociones, y se relacionan.

Los niños, niñas y adolescentes expresan sus sexualidades y debemos considerar que:

  • Afectan a todo el cuerpo: los genitales son un aspecto más. Es conveniente tener presentes las diferentes maneras de sentir el cuerpo.
  • Constituyen un campo de maduración personal y de búsqueda de la propia identidad; son esenciales en el desarrollo como personas.
  • Generan sentimientos de bienestar que son descubiertas, vividas y expresadas de manera muy diversa.
  • Las sexualidades engloban entre otras dimensiones interconectadas: el placer, la afectividad y el autocuidado.
  • Forman parte de un proceso de aprendizaje y socialización, constituyendo experiencias que se interiorizan a lo largo de la infancia y de la adolescencia influenciada por el entorno cercano, por la sociedad y la cultura.

En la infancia se interiorizan las prescripciones sociales en relación con la Sexualidad: “no te toques”, “no muestres tu cuerpo”, “no juegues a este juego”. Los chicos hacen preguntas sobre sexualidad a madres y padres, que muchas veces responden evasivamente hasta que comprenden que sobre  ciertas cosas “no se habla”. De esta manera, la Educación Sexual se va configurando sobre todo de manera informal.

La adolescencia es una etapa donde surge una curiosidad sin precedentes por el cuerpo y por la vida. Esta curiosidad se alimenta de energía ilimitada y un incipiente sentido de independencia y poder.

Los pediatras, como todo el equipo de salud que está en contacto con los/las adolescentes deben poseer herramientas para abordar la Educación Sexual Integral en la consulta promoviendo (de acuerdo a sus edades y  grado de maduración)  el  conocimiento de su propio cuerpo, asumiendo  valores y actitudes responsables, respetando  el derecho a la identidad, la no discriminación y el buen trato.

Educación Sexual Integral no es sólo hablar de relaciones sexuales tiene que ver con aprender a expresar emociones y sentimientos, a reconocer y respetar valores como la amistad, el amor, la solidaridad, la intimidad propia y ajena, a cuidarnos y cuidar a los demás.

La familia, la escuela, la sociedad están atravesadas por los procesos adolescentes. La presencia de problemas acuciantes en nuestras sociedades como el embarazo no intencional adolescente, la violencia en la escuela, las adicciones, la frecuente patologización de este período de la vida, así como la aparición de enfermedades clínicas, psicosomáticas y psiquiátricas nos interpela y exige a seguir profundizando en el estudio de las adolescencias.

Dra. Mónica E. Borile, Médica Pediatra y de Adolescentes