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Reforma a la salud, ¿en qué vamos?

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Cumpliendo con el deber de mantener informados

a nuestros asociados a lo largo y ancho del país, a continuación nos permitimos hacer un breve resumen de lo ocurrido en las últimas semanas con la reforma a la salud, tocando tópicos referentes a la ley estatutaria recientemente aprobada por la Corte Constitucional y el proyecto de reforma ordinaria que hace algunos días se hundió en el Congreso de la República.

La movilización y participación del movimiento de Batas Blancas que se organizó en el segundo semestre del 2013, ante el proyecto de Ley Ordinaria de Reforma a la Salud radicado en el Congreso de la República por el Gobierno Nacional y aprobado por el Senado, ha logrado que se hunda en el Congreso la reforma a la salud que daría mayores atribuciones a las EPS para continuar manejando y malversando más libre- mente los recursos públicos de la salud a costa de la negación de servicios y tratamientos a los pacientes.

Este movimiento logró la unidad de muchas organizaciones alrededor de dos objetivos: hundir la ley ordinaria propuesta por el Gobierno Nacional y, posteriormente, crear los espacios para participar en la construcción de un nuevo modelo de salud para los colombianos. La Sociedad Colombiana de Pediatría (SCP) ha estado participando en forma permanente en este movimiento, consciente de la necesidad de ofrecer un modelo que garantice el derecho a la salud a los niños, niñas y adolescentes y a la población colombiana en general, así como mejores condiciones laborales para los médicos y el personal de la salud. El primer objetivo trazado se ha cumplido. Es momento de resaltar la inmensa participación y movilización de médicos, pediatras, estudiantes de pre y posgrado, trabajadores de la salud y pacientes en torno a este objetivo.

De otra parte, la ley estatutaria ha sido aprobada por la honorable Corte Constitucional y, aunque aún no se ha publicado el texto definitivo, habrá que ver si las modulaciones anunciadas por la Corte son una garantía que haga realidad el derecho a la salud, la autonomía médica, las condiciones dignas de trabajo, la educación médica de calidad y la salud entendida como un conjunto de condiciones de vida que van mucho más allá de la enfermedad. De ser así, este marco general deberá materializarse en una reforma que garantice estos principios y haga por fin realidad un sistema de salud dedicado al bienestar y calidad de vida de todos, sin lucrar intermediarios que no han agregado ningún valor a la atención y sí en cambio han desviado recursos de la salud para otros fines. Para lograr este objetivo tendremos que participar nuevamente todos los actores del sector, así como todos los colombianos.

Por otro lado, es de notar que la Mesa Nacional por el Derecho a la Salud (MNDS), ante los anuncios de varios representantes de la Comisión Séptima de Cámara y de los medios de comunicación, celebra que se haya hundido el proyecto de ley ordinaria en salud que el Gobierno había llevado al Congreso en el 2013, y así lo expresaron: “Aplaudimos este anuncio porque el lesivo proyecto fue frenado por la vía democrática de la movilización social”.

El que se hunda la iniciativa legislativa muestra que el movimiento que reúne a trabajadores de la salud, académicos, pacientes, estudiantes y comunidad en general, lucha por causas más que justas ante la posible intensificación del negocio de la salud.

Solicitamos como Sociedad Colombiana de Pediatría al Gobierno Nacional, que se abra un espacio conjunto para la construcción de un nuevo sistema de salud, sin intermediación financiera, sin integración vertical, donde las EPS hayan pagado todas las deudas que tienen con clínicas y hospitales, con una red pública fortalecida, que garantice los derechos laborales, la participación ciudadana y el derecho fundamental a la salud, entendido, más allá de la atención de las enfermedades, como la construcción social de vida saludable para todos en una sociedad con soberanía, democracia y en paz.

En cuanto a la ley estatutaria, por la Corte Constitucional, aún con vicios de trámite, la Mesa Nacional por el Derecho a la Salud considera que está siendo utilizada en un intento de engañar a la sociedad colombiana, ya que de ninguna forma acaba con el espantoso ‘paseo de la muerte’ como se ha afirmado.

No basta con decir que las autorizaciones no aplicarán para la atención de urgencias, pues este condicionamiento existe desde hace años y no ha servido para nada, debido a que depende de la verificación de quién va a pagar por la atención, es decir, de la plata y no de la urgencia.

Crea suspicacia la difusión que le dio el Gobierno –encabezado por el ministro de Salud– al pronunciamiento …

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